Experiencias

Aquí les dejo las palabras de varios alumnos, que expresan sus sensaciones a lo largo de este camino…  Que maravilla poder ver y sentir que cada día puedo poner mi granito de arena para ayudar a las personas a mejorar su calidad de vida, con inteligencia corporal, con consciencia… respetando en cada momento su proceso de aprendizaje. Es un regalo diario…

 

La primera vez que escuché la palabra “hipopresivo” tuve que pedir que me la repitieran. “Hipo… ¿qué?”.

Fue en una sesión con mi fisioterapeuta, a quien siempre le agradeceré que me introdujera en este mundo. Me explicó que “hipopresivos” se denominaban inicialmente a una serie de ejercicios utilizados en la rehabilitación de suelo pélvico. A diferencia de otras escuelas, Marcel Coufriez (su creador) defendía que las mujeres con patologías a este nivel no debían practicar abdominales tradicionales basados en la “hiperpresión”, sino que la rehabilitación debía buscar “hipopresión” (disminución de la presión) para proteger y fortalecer los órganos y la delicada musculatura de esa zona después del esfuerzo del parto. Se trataba fundamentalmente de conectar la respiración con la expansión del diafragma para lograr una ascensión de la faja abdominal. Con los años y la práctica, se comprobó que producía muchos beneficios más allá del suelo pélvico, principalmente en la espalda.

Padezco dismetría pélvica e hiperlordosis lumbar, cuya sintomatología aumentaba en frecuencia e intensidad conforme pasaban los años. Acudía al fisio cuando el dolor se agudizaba, pero tanto él como yo teníamos claro que el tratamiento aliviaba el síntoma, no la causa; que mi problema era estructural y requería otro trabajo: necesitaba “recolocar” mi estructura, que había ido cediendo a esa tara y ya empezaba a sacrificar otras zonas de mi cuerpo. Los hipopresivos podían ser la clave.

Aquella conversación hizo que me picara la curiosidad y empezara a buscar información sobre Gimnasia Abdominal Hipopresiva, como se denomina hoy en día esta práctica. De entrada, me pareció un método completo, de “reprogramación” postural, que era lo que yo necesitaba. Y me pareció todo tan lógico… Me decidí a probar y, ahora que soy una asidua practicante, puedo asegurar que a mi cuerpo también le parece lógica esta nueva manera de ejercitarlo: desde la escucha, el respeto y el conocimiento. Aquello de que “Tu cuerpo es tu templo; hónralo para el alma que habita en él” ha cobrado para mí un sentido absoluto. Siento que ahora trabajo mi cuerpo sin agredirlo. Y él, con paciencia y conciencia, ha ido cediendo y diciéndole adiós al dolor.

Estoy en un camino precioso: de autoconocimiento y propiocepción corporal, pero también de equilibrio y, por tanto, de felicidad. Y es tanto lo que la gimnasia hipopresiva ha hecho por mí, que no puedo dejar de recomendártelo a ti que me lees y a quien puedas transmitírselo; practicar esta gimnasia es lo mejor que he hecho por mi salud.

Hace poco, leí una frase que resume todo lo que pienso y siento (aunque referida al yoga, es totalmente extrapolable): “El yoga nos enseña a curar lo que no es necesario soportar y a soportar lo que no se puede curar”.

Espero verte pronto en miZentro 🙂

itahipopresivos


Soy madre de familia numerosa, he tenido dos partos, el segundo fue gemelar, por lo que me quedé con los músculos del abdomen bastantes debilitados y con una barriguita entre el ombligo y el pubis. Hace algo más de un año mi hermano me habló de los abdominales hipopresivos y empecé a investigar en Internet. Había varios vídeos explicativos de cómo hacerlos, elegí los de un gimnasio on line y comencé a practicarlos en casa. Pero no me sentía segura de que los estuviera realizando correctamente. Me puse manos a la obra y encontré quien los enseñaba en Las Palmas.
En septiembre hice el curso de aprendizaje con Sonia Campra. Me gustó, pero no podía asistir a sus clases de mantenimiento. Me dí cuenta de la importancia de aprender con un profesional, pues no hay color de cómo yo las hacía siguiendo un video, a como en realidad se deben ejecutar…
Seguí buscando y encontré a Itahisa Mederos que me quedaba cerca de casa. Llevo desde octubre acudiendo a sus clases y me encantan.
Mi cintura ha disminuido, no puedo decir cuántos centímetros porque no me he medido, pero el cinturón tengo que rodarlo dos agujeros más porque si no se me cae el pantalón. La barriguita que tenía ha ido desapareciendo, mi estómago tiene mejor aspecto, mi cuerpo está más tonificado. Al haber estado trabajando la respiración todo este tiempo noto que tengo más capacidad respiratoria, cuando subo escaleras o hago ejercicio. Y me noto menos cansada, con más energía.
Las clases de Ita son grupos reducidos, con lo que nos presta a todas mucha atención. Está siempre pendiente de cómo ejecutamos los ejercicios, nos corrige y enseña, adaptándolos de forma personalizada a cada una de nosotras (con mantas, bloques….)
El ambiente es buenísimo, distendido, agradable y muy familiar.
Dicen que cuando el alumno está preparado, aparece el maestro. Pues así es como yo me siento. Procuro no perderme ni una clase y si por algún motivo me es imposible ir me quedo muy rascada…
Sólo les veo un inconveniente, que me saben a poco….”

Yo estoy encantada, después de realizar las sesiones de aprendizaje y haber seguido con la gimnasia hipopresiva semanal, que ya me gustaría que fueran más días. Mi problema era el suelo pélvico después de dar a luz, presentando un prolapso leve del útero, que después de estar realizando la gimnasia, ya al estornudar o toser no se me escapa la orina.
Además con las clases también aprendes a estar atenta en posturas del día a día intentando corregir… elevando el pecho, estirar, estar erguida… todo a sido positivo para mi y parece que no, pero creo que mi cuerpo se está moldeando aunque se que todavía me queda mucho por conseguir.
Y al terminar sus clases con un momento de relajación sales relajada y con otro pensamiento.
Gracias de verdad.


 

Hombre de 32 años

Conocí el método hipopresivo cuando mi pareja comenzó a practicarlo, ella me contaba los beneficios del mismo y veía como ella mejoraba. Entonces cuando pude acudí a una sesión intensiva con Itahisa Mederos. Llevaba un tiempo sin realizar ejercicio debido a una hernia en la zona lumbar (L5 -S1), que me producía bastantes molestias e impedía practicar deporte. Comencé a practicar la gimnasia hipopresiva en septiembre, y realmente he notado mejoría en varios aspectos, en primer lugar, mi postura corporal va mejorando, las molestias debidas a la hernia se han reducido considerablemente, estoy muchísimo mejor, ahora me veo capaz de hacer otro tipo de ejercicios y deportes sin miedo a agravar mis dolencias. Ademas, he mejorado la flexibilidad, aspecto asombroso en mi, ya que antes era una “tabla” y ahora voy mejorando. El único aspecto negativo a destacar es que tras estos meses de práctica del método hipopresivo he tenido que abandonar a mi fiel, inseparable y cotidiana “mantita eléctrica”…

alumno itahipopresivos


 

Mujer, edad: ya pintan canas. Cuerpo con dos partos encima. ¿Como descubrí que existía la Gimnasia Hipopresiva? pués en este mismo medio me sale publicidad de esa que no sabes porque sale, comentando el inconveniente de los abdominales tradicionales y hablan de dicho método. Yo pienso, bueno cuando este método venga por estos lugares, ya será para mis nietos, pero no, quien me iba a decir que esa misma semana veo un cartel en un comercio de mi zona donde anuncian que hay una sesión de Gimnasia Hipopresiva en Gáldar (Las Palmas de Gran Canaria). No dudo en inscribirme, y todo hay que decirlo en conseguir una buena cintura. Físicamente es donde más se me nota después de 2 meses de práctica, pero también a otros niveles, como postural, anímica, mentalmente y muchas cosas más, es una auténtica sorpresa lo que estoy sintiendo. Pero como dicen que vale más una imagen que mil palabras hay van las fotos con la diferencia de dos meses de práctica, con solo dos veces por semana.


Mujer de 31 años, con prolapso y madre de una niña de 2 años.

Me interese por la Gimnasia Hipopresiva por un tema de salud, debido a un prolapso, y ahora esta siendo para mi toda una experiencia muy positiva. En primer lugar, he notado que las molestias debido al prolapso ya apenas las noto, he mejorado muchisimo. Por otro lado, y para mi lo mas sorprendente ha sido mi postura, estoy mas estirada incluso me noto mas alta, es increible la mejoria a nivel postural en dos meses. Tambien añadir que me he estilizado, he reducido cintura y se nota, 3 centimetros!! Y por último, lo más beneficioso de la Gimnasia Hipopresiva ha sido el bienestar a nivel general que he sentido y lo consciente que soy ahora de mi cuerpo.EXPERIENCIA itahipo 

 mizentro8@gmail.com · 606 12 95 99
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2 pensamientos en “Experiencias

  1. Pingback: Clases de Iniciación a la Gimnasia Hipopresiva/enero’15 |

  2. Ithaisa se t hecha de mnos desde Madrid!Que llevo desde Octubre sin practicar la gimnasia hipopresiva pero cada dia me acuerdo de ti y de tus clases recordando com debe colocar los hombros,la cabeza y sentirme bn erguida …..
    Besitos

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